LA INTOXICACIÓN, APUNTES PARA LA DISCUSIÓN
Por: Luis Fernando Toro Villegas.
Desde hace poco tiempo oímos
hablar de intoxicación, como la sobrecarga de información, que al igual que una
avalancha es imposible de detener, una nueva epidemia de la era de la
información, alimentada por la producción excesiva de textos por parte de casi
todos los generadores de contenido Web.
Y digo casi porque algunos, como
los científicos, a mí parecer no producen infoxicación por las siguientes
razones:
-
Cualquiera que haya escrito un artículo
científico, es conocedor de la inmensa cantidad de textos que hay que analizar
para lograr producir tan solo una cuartilla que sea novedosa y represente un
aporte al conocimiento.
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Incluso los artículos como monografías,
revisiones o reseñas, que se supone no aportan gran contenido nuevo, requieren
de larga dedicación y estudio.
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La producción de nuevo material bibliográfico
por los científicos es escasa, como puede apreciarse en la gran mayoría de
hojas de vida o currículos vitae.
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A la vez que produce información un investigador
debe también dedicarse a investigar, tarea que también consume largos periodos
de tiempo.
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Para producir material original es necesario ser
un experto en un tema determinado, capacidad que generalmente solo se logra
después de más de un quinquenio de dedicación a un asunto especifico.
Por lo
anterior una persona dedicada a las labores científicas difícilmente produce
infoxicación; pero una vez sus productos son publicados las mismas revistas
científicas y medios de comunicación se encargan de producir cientos de páginas
documentando, comentando, aclarando para el gran público y a veces tergiversando
los nuevos descubrimientos.
Casi nadie
puede negar la necesidad de información que tenemos; pero esta necesidad está siendo
amenazada por la gran cantidad de contenido falso, plagiado y banal que a
diario nos bombardea, cuando escribimos en un buscador el término sobre el cual
requerimos investigar la cantidad de páginas web que se nos ofrece es
prodigiosa, pero de ahí a encontrar lo que necesitamos que sea pertinente y con
un relativo nivel de veracidad hay un largo camino.
Y ni hablar de
la gran cantidad de información que nos abruma sobre temas e intereses que no
estábamos buscando, el spam, los chats, el twitter, el WhatsApp, la radio, la
televisión, la propaganda y los periódicos son una fuente inagotable de basura
a la cual es difícil escapar y a la que cada día estamos más amenazados.
Es necesario
crear conciencia sobre este tema y enseñar las formas de poder evitar al máximo
esta sobrecarga a riesgo de convertirnos en unos zombies que repiten lo que los
medios quieren que sepamos y no lo que necesitamos.
Además se
pierde tiempo valioso contestando, borrando, buscando, entre esa gran maraña de
información lo que en verdad requerimos y que muchas veces no encontramos.